Está diseñado para amparar al pasajero de servicios públicos, por daños que el transportista concesionado le cause a sus bienes o a las personas y marcados por la legislación aplicable en materia de Responsabilidad Civil.
Ampara también al transportista por daños, muerte o salud de los pasajeros o viajeros, así como también por cualquier daño o extravío de equipaje, siempre y cuando estén a bordo del vehículo de transporte, subiendo o bajando de éste.
La responsabilidad de la Compañía comienza, en el caso del pasajero, desde el momento en que aborde la unidad de transporte hasta que descienda de ella; y para el equipaje del usuario, será desde que es registrado, hasta su entrega, previa la exhibición del recibo que lo ampare.